miércoles, 23 de diciembre de 2015

UN PAÍS INGOBERNABLE

UN PAÍS INGOBERNABLE (por Lalo Monsalve)

De aquellos polvos, ahora tenemos estos lodos, se lamentan muchos. Otros, entre los que me incluyo, andamos alborozados porque, después de mucho tiempo, al fin tenemos un espectro político con opciones de gobierno, que es verdaderamente plural. Como ha señalado el líder de Podemos, se acabó el tiempo de los turnos: Eso de; "Ahora me pongo yo, y luego te pondrás tú, con o sin la ayuda de los nacionalistas vascos y/o catalanes, ya veremos".

Los resultados de las recientes elecciones generales nos sitúan a la altura de otras democracias ya consolidadas, en las que es normal que abunden los pactos entre varias fuerzas políticas, por difícil que resulte la gobernabilidad. Hasta ahora, en esos países siempre se ha salido adelante, aunque haya sido necesario anticipar los comicios varias veces.

Lo de España se veía venir hace muchos meses porque las encuestas ya vaticinaban que existe una especie de desdoble: La derecha con el PP y su mini-yo Ciudadanos (algunos los comparan, exageradamente en mi opinión con la UCD) y el PSOE (se autodenominan socialdemócratas) y la reciente verdadera izquierda: Podemos y sus formaciones adláteres. De Izquierda Unida, prefiero no hablar porque sus mandamases se han encargado de cuasi dilapidarla, para desgracia del panorama político.

El escenario actual también era previsible, sobre todo después del famoso cara a cara funesto. Mariano no soporta a Pedrito y éste tiene unos celos horribles de Pablito, que se ha llevado con él un montón muy grande de votantes de los del puño y la rosa. Pero es que la cosa se puede poner peor, y es probable una enorme desbandada de militantes socialistas hacia la formación morada en el caso de que Sánchez no sea capaz de gestionar la consecución de un gobierno de izquierdas, pues sería una tragedia moral y un suicidio político aliarse con la doble R: Rivera y Rajoy. 

La caverna mediática no ha tardado en gritar a los cuatro vientos que, sin el PP, España es ingobernable, ya sea en versión solo o en la Gran Coalición. Mientras, los del Ibex 35 afilan sus garras para terminar de dejar en "bolas" al pequeño ahorrador que, a la vista de la cuantía de los intereses que ofrecen las entidades bancarias, había confiado sus escasos ahorros a un posible futuro remonte de la renta variable, cada vez más lejano. 

Se pide, se exige, se reclama, un gobierno estable. ¿Estable?, ¿Para quién?. ¿Para qué?. ¿Para seguir machacando a los de siempre?. Ciudades como Madrid y Barcelona están gobernadas por nuevas caras y modos, y no parece que la mayoría de los ciudadanos estén descontentos. Sólo hay que echar un vistazo a los resultados obtenidos en ambas plazas por Podemos.

Algunos líderes deberían exprimirse la sesera para impedir que vuelvan a gobernarnos los partidos corruptos. Si al final, ello no fuese posible, sólo unas nuevas elecciones servirán para dejar las cosas en su sitio. Sin embargo, por el momento seguirán los malos augurios y las presiones de todo tipo y, como colofón, volverá a ponerse todo perdido de gaviotas, cuyas deyecciones caerán, como siempre, sobre las mismas cabezas.    



2 comentarios:

  1. Sr. Lalo tiene Vd. toda la razón, respecto a la desbandada en la militancia socialista le contare una cosa. El 20D estuve de responsable de apoderados con una cinta y una cartulina morada muy chulas, fue una jornada emocionante a la vez que agotadora, pues me toco recorrerme todos los coles del distrito de Villa de Vallecas. Cuando fueron llegando los datos del recuento final las caras de los militantes del PSOE eran un poema, estaban como ensimismados sin saber que decirse unos a otros, no era para menos, en el CEIP Ciudad de Valencia, en Santa Eugenia, mi antiguo barrio, pude hablar con una militante socialista a la que conocía del barrio y de cuando yo les echaba una mano como interventor, sus palabras fueron demoledoras “Soy y me siento socialista y si a alguno se le ocurre apoyar al PP me doy de baja después de 35 años. Sánchez ya está tardando en dimitir…” Este parecía ser el pensamiento del resto de compañeros silenciosos que estaban a su lado. No me dieron ninguna pena las caras largas de militantes del PP y de Ciudadanos, los de IU a esas alturas estaban desaparecidos, pero sí que me conmovió ver como a altas horas de la noche aún permanecían en el colegio militantes socialistas esperando para recoger las actas que daban fe del naufragio de su partido. No sé, aunque puedo imaginarlo, lo que se debe de haber pasado por su cabeza en la semana postelectoral que hemos vivido, después de haber visto a personalidades del PSOE abogar por un tripartito PP-PSOE-Cs, Felipe González, Solchaga, Corcuera… Y de leer hoy mismo como González ha propuesto al PP cambiar la ley electoral para evitar que entre Podemos en el Parlamento y apuntalar el cadáver del bipartidismo. Lo más alucinante es el ejemplo que ha puesto “Con la segunda vuelta en Francia han evitado que entre el Frente Nacional…” En lo que no ha pensado el Camarada Isidoro es en la posibilidad de que en una segunda vuelta el que pudiera quedar eliminado fuese el PSOE, es lo que tiene ser consejero giratorio de Gas Natural: Pensar en mantener privilegios puede llevar a no verle la patita al lobo.

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  2. Gracias Don Manuel por sus comentarios. Ciertamente, el hecho de que, en primera votación, el PP no consiga apoyo para formar gobierno, abriría la puerta a una magnífica oportunidad para que la izquierda pueda volver a hacer cosas útiles para los ciudadanos de este país, en particular los que las pasan canutas todos los meses del año y sólo malviven. La cuestión es si el PSOE se sigue considerando un partido de izquierdas. De lo cual yo albergo grandes dudas. Si esa alternativa no se materializa, no tenga usted duda alguna de que el PP se perpetuará en el poder. Vendrán otros 4 años, y luego otros 4 más. Como ha dicho el afamado sociólogo Z. Bauman, lo de Podemos puede ser pasajero y, entonces, sí que estaremos perdidos.
    Saludos. Lalo Monsalve.

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