lunes, 26 de agosto de 2013

ORÁCULO Y ESTRATEGIAS

ORÁCULO Y ESTRATEGIAS (por Larry Romántico)
 
Hace algún tiempo, me comentó El Chico del Niki Rojo que había presentado una ponencia sobre la posible aplicación de algunas de las "36 Estrategias Chinas", en un Congreso Nacional sobre Inspección de Consumo celebrado en Granada en 1994. 
 
Para ello, se basó en el libro del mismo nombre, escrito por Gao Yuan (Máster de Periodismo por la Universidad de Berkeley y MBA por la Universidad de Stanford) y que fue publicado en España por EDAF/Nueva Era por primera vez en 1991.

El Chico me lo prestó y, desde luego, recomiendo encarecidamente su lectura, sobre todo a empresarios y posibles emprendedores, pues la sabiduría oriental puede resultar una ayuda inestimable para afrontar los desafíos y tensiones de la vida moderna en las sociedades occidentales.
 
Las 36 Estrategias también vendrán muy bien a cualquier persona interesada en comprender la dinámica de la historia, la política, los negocios y las relaciones humanas, así como en progresar en su profesión. En su conjunto, enseñan una forma de pensar y ayudan a comprender el comportamiento de los demás, y sirven para analizar todo tipo de situaciones. Algunos ejemplos de estrategias son: "Matar con un cuchillo prestado", "Saquear una casa en llamas", "Ocultar la daga tras una sonrisa", "Pescar en aguas turbias", "Hacerse el tonto sin dejar de ser listo" o "Utilizar a una mujer para tender una trampa a un hombre". 
 
Otras personas intentan prevenir los futuros giros y cambios en su vida echando las monedas para estudiar las interpretaciones de los hexagramas del clásico chino "El libro de las mutaciones (I Ching)". La versión que yo tengo es de Richard Wilhelm, con presentación de Vogelmann y prólogo de Carl Jung, publicada por EDHASA en 1990.
 
El I Ching es lo más parecido a consultar a un oráculo. No sirve para acertar la combinación de la Primitiva o los números del sorteo de la Lotería Nacional. Pero es muy útil para decidir acerca de una encrucijada en tu vida. Por ejemplo: casarse o no, comprar una casa nueva o no, aceptar un nuevo empleo, presentarse a unas oposiciones, invertir en un negocio, crear una empresa, etc.
 
Yo lo he utilizado varias veces y siempre con resultado satisfactorio. Nadie sabe bien cómo ni por qué durante miles de años ha venido siendo efectivo para una persona el hecho de plantear la pregunta sobre lo que le preocupa, tirar tres monedas seis veces seguidas, apuntar el resultado de cada tirada, elaborar los dos trigramas (superior e inferior) que se derivan de las tiradas y, finalmente, leer en el libro lo que dice el hexagrama correspondiente de los 64 que existen. Depende de uno mismo aceptar o no el mensaje del oráculo.

¿Os preguntáis la razón de que un romántico como yo haga uso de ese método?. Respuesta: ¿Hay algo más romántico que jugarse el destino de la propia vida, lanzando tres monedas al aire de manera sucesiva y dejando que sea el azar quien actúe?.
 
Cuento todo esto porque se aproxima un nuevo curso. Habrá que prepararse para una nueva etapa, con dificultades, incertidumbres, objetivos, desafíos, ilusiones y otras cuestiones varias. Y tomárselo todo con mucha filosofía. En ese sentido, la oriental puede resultar muy útil para relativizar y situar las cosas en sus justos términos, analizándolas desde puntos de vista diferentes.
 
Estoy convencido de que esos dos libros os serán de gran utilidad. Espero vuestros comentarios.
 
Para animaros un poco durante la lectura, os sugiero que escuchéis aquel éxito de Carl Douglas: Kung Fu fighting.
 

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