lunes, 1 de julio de 2013

UN NUEVO MES DE JULIO

UN NUEVO MES DE JULIO (por Larry Romántico)
 
Comenzamos hoy un nuevo mes de julio. Y van....¡uf!, muchos más de los que uno quisiera.
 
Es un mes estupendo. Comienza en realidad el verano y es tiempo de las vacaciones más largas, las más merecidas, también las más esperadas. Preparamos con antelación el cuerpo y el espíritu para intentar disfrutar al máximo. Queremos vernos más esbeltos y, por lo general, estamos más contentos y abiertos a nuevas experiencias.
 
En la adolescencia que compartí con El Chico del Niki Rojo, junto con Lalo Monsalve y otros tantos y tantos amigos, julio significaba el final de los duros tiempos de estudio y el comienzo de muchas oportunidades en la montaña, en la playa o en la ciudad, castigado por haber obtenido unas pobres calificaciones. En este último caso, resultaba más difícil todo. No obstante, a algunos afortunados se les permitía llevarse los libros al pueblo o al apartamento en la costa. Casi siempre, con escaso rendimiento intelectual, la verdad.
 
Lo normal era conocer gente nueva, integrarse en grupos de chicos y chicas dispuestos a la aventura, incluso amorosa si había suerte. En este sentido, yo sé de primera mano que los veranos de 1971, 1973 y 1975 fueron especialmente inolvidables e irrepetibles para El Chico. Y también soy consciente de que, a veces, el pasado se nos hace presente para bien o para mal.
 
Hay muchas personas que no quieren mirar hacia atrás jamás. Sólo hacia delante, siempre adelante. Pero yo las comparo con un arado romano. Imagina tu vida como si fueses un arado que tú mismo conduces, tirado por un buey o un mulo. Estás condenado a mirar hacia delante sin cesar, pero el esfuerzo es muy duro y no tienes muchas opciones para corregir y enderezar la línea del surco. A lo hecho, pecho. Nadie repetiría la labor, aunque hubiera salido torcida. El ingente sacrificio no merecería la pena.
 
Por el contrario, imagina tu vida como un moderno tractor de un montón de caballos de potencia, que tira de una grada multidiscos. En este caso, es necesario mirar hacia atrás, de cuando en cuando, para comprobar el resultado de nuestro trabajo, y, si fuera necesario, es posible repetir la labor para perfeccionarla sin apenas dificultad.
 
Me gusta el sol de julio, porque me acaricia de una manera muy especial en la mañana cuando sale y también al atardecer. Los Brincos tienen una canción muy romántica dedicada al sol y al mes de julio. Es la preferida de El Chico. Me consta. Y quiero compartirla con todos vosotros. Feliz mes de julio, abrid vuestras mentes y espíritus y vivid. Si tuvisteis algún mes de julio que resultó ser muy especial, sencillamente, recordad e intentad por todos los medios que se repita.
 

1 comentario:

  1. Sin animo de desmerecer, creo que los primeros, tibios y calidos, rayos del mes de Junio, cuando aún hace frio, a mi personalmente, me hacen reconciliarme con la nueva vida que surge en primavera, para, como bien dices, seguir tirando del arado.

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