jueves, 20 de junio de 2013

LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA

LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA (por Lalo Monsalve)
 
Hubo un tiempo en el que ser nombrado funcionario público era un orgullo, después de haber aprobado una oposición en la que un individuo tenía que competir, libremente, con centenares de candidatos, y los conocimientos eran la única moneda de cambio.
 
En los últimos decenios la función pública se ha ido degradando de manera progresiva hasta el punto de que hoy se confunden los conceptos "empleado público" y "funcionario público". Pero como cantaba Alejandro Sanz: "No es lo mismo".
 
Se ha perdido prácticamente el sentimiento del "servicio público" y se ha producido una enorme proliferación de nombramientos discrecionales, así como el encargo a empresas privadas, por puro afán de negocio, de tareas que podían realizar perfectamente los funcionarios. Al final, tenemos 17 Administraciones autonómicas, más los gobiernos de Ceuta y Melilla, una Administración General del Estado (AGE) que sobrevive como puede sin apenas competencias, diputaciones, ayuntamientos y otras entidades locales. En fin, varios millones de personas que viven de los Presupuestos Generales del Estado, muchas de las cuales no han superado nunca una oposición libre, por no hablar de las miles de empresas más o menos públicas distribuidas por todo el territorio y que nadie se atreve a suprimir.
 
Se escuchan de nuevo cánticos de sirena que anuncian una profunda reforma de las Administraciones y, como aperitivo, nos dicen que se van a suprimir unos cuantos organismos y observatorios de la AGE. Pero ¿alguien sabe lo que es un observatorio?. Yo conozco varios: El de los Precios, el de la Violencia de Género, el de la Racionalización de Horarios, el del Tabaquismo...Es decir, unas cuantas unidades dependientes de algunos ministerios en las que trabajan unos cuantos funcionarios. La mayoría de ellos sin edificio alguno que sea propio, con lo cual la reducción de un presunto gasto es inapreciable.
 
Nos siguen tomando el pelo como cada día. Son incapaces de abordar una verdadera reforma en la que se acabe de verdad con el cachondeo que existe actualmente. Pero lo cierto es que no les interesa porque quieren conservar un tinglado que permite ofrecer los mejores puestos a políticos profesionales que no tienen oficio ni beneficio.
 
Hace falta una administración que preste un servicio real a la ciudadanía y en la que sólo tengan cabida funcionarios públicos que hayan aprobado una oposición y en la que, aquellos que tengan una titulación de carácter universitario adecuada a cada puesto, dispongan de una verdadera igualdad de oportunidades para alcanzar cualquiera de los niveles administrativos más altos que ahora sólo ocupan los amiguetes del político de turno, por su libre designación.

Pero no se hará porque lo público no interesa al sector privado para otra cosa que no sea obtener sustanciosos contratos mediante la realización de obras y oscuros negocios especulativos de todo tipo.
 
Los sucesivos gobiernos de la democracia sólo han mantenido los privilegios de los Cuerpos administrativos de élite, que han demostrado un corporativismo atroz y, de cara a la sociedad, se ha transmitido una imagen bochornosa de los funcionarios, a los que se les han venido congelando y recortando las retribuciones año tras año, así como algunos derechos que se habían consolidado, invocando, de un tiempo a esta parte, la injusticia que supone tener un empleo de por vida como si una parte de la culpa del paro que asola al país fuese atribuible a los funcionarios públicos.
 
Alguien dijo una vez que la Administración es un monstruo de mil cabezas que es imposible controlar. Pero los mismos que dicen eso son los que se procuran la mamandurria y se benefician del caos existente. 

En fin, como no hay solución al tema, yo me voy de fiesta a la playa, en concreto a la isla de Cuba donde me han dicho que hay fuerte marcha.

http://www.youtube.com/watch?v=tZdGMTsd6fw
 

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